La Semana Santa no tendría sentido sin este final. De la Pasión a la Resurrección. Este día, conocido ahora como Domingo de Pascua, conmemora la resurrección de Jesucristo al tercer día después de su crucifixión y su primera aparición ante sus discípulos. Es el día más grande, es la celebración más importante para los creyentes. Por eso citan las Sagradas Escrituras que con la Pascua, Dios da a los cristianos la esperanza por la resurrección y por una nueva forma de vida, representada en el regreso de Cristo de entre los muertos. Y como no podía ser de otra manera, también tenemos una procesión para representar la Resurrección a la que llamamos “La Procesión de las Palometas”. La Plaza está llena, como dice la tradición. El tiempo es bueno con un sol radiante para el disfrute de los niños, viendo y contando las tres genuflexiones y observando cómo salen de la granada las palomas que acompañaban a la Virgen del Carmen.
Narración del acto (José Gil)
Sale de la iglesia colegial la cruz que inicia el cortejo. Detrás la Custodia como símbolo de la Resurrección bajo un palio dirigiéndose a la plaza. Detrás el Ayuntamiento.
Se colocan bajo la Lonja esperando que aparezca desde la calle Espejo el estandarte de la cofradía del Carmen que inicia el otro cortejo que ha salido desde la iglesia del Carmen. Comienza el encuentro que se va a desarrollar dentro de unos instantes. Ya se observa la granada que miran con ilusión los niños en brazos de sus padres. La marcha es lenta hasta que están cerca los dos cortejos
Los dos primeros portantes de la granada hacen una genuflexión, los niños dicen: ¡Una! Después la segunda, ¡Dos! Y la tercera, ¡Tres!
¡Qué momento de espera! Se hace largo porque parece que el cordón se resiste, pero al fin se abre la granada y aparece la Virgen y vuelan las palomas con el aplauso de esos niños que recordarán estos momentos cuando sean mayores y lleven en sus brazos a sus hijos.
La procesión de las Palometas devuelve la alegría desbordada de una fiesta llena de pasiones, emociones y nostalgia celebrando la buena noticia. ¡Cristo ha resucitado!
Otra vez toca volver a empezar, deshacer para volver a hacer a un tiempo, una nueva cuenta atrás se activa con los días que falten para un nuevo Domingo de Ramos.
Curiosidades
– «En el Libro de Clavarios de la Parroquia, así como en los Martirologios de 1685 y siguientes aparece constantemente la alusión a la Procesión que se realiza el Domingo de Resurrección por la plaza al acabar la misa del alba. Dicha procesión se hace con el Santísimo. No conocemos cuándo se empezó a realizar el Encuentro de la Procesión que bajaba de la Colegial y la Procesión que venía del Carmen. Parece ser que viendo los religiosos carmelitas cómo actuaban los franciscanos en las procesiones, quisieron igualmente tomar parte activa, ideando al efecto esta procesión del Encuentro del Resucitado. Para ello verificaron una concordia con el Deán y Cabildo (que no tenemos constancia), en la que quedaron organizadas ambas procesiones. A las siete de la mañana se cantaba en la Colegial una misa con toda solemnidad, con el Señor manifiesto, como el día del Corpus. Terminada la misa, y al bandeo de campanas de la Colegial, salían ambas procesiones de sus respectivas Iglesias, Colegial y Ntra. Sra. del Carmen. Al llegar la del Carmen a la Plaza Mayor, después de hacer la imagen, que iba dentro de la ‘Granada’ acompañada por dos prebendados con cetros y capa pluvial y comunidad carmelitana, tres genuflexiones a su Divina Majestad, se tiraba y tira un cordón por detrás y se abre la ‘Granada’ apareciendo la Virgen en presencia de su Hijo. También entonces se dirigían ambas procesiones a la Iglesia Colegial, donde se hacía la reserva del Santísimo, retornando luego la Virgen procesionalmente a su Iglesia. La idea de colocar palomas con la Virgen, de donde vendrá el nombre de “Procesión de las Palometas” data de finales del siglo XIX». [Notas de la Semana Santa de Jesús Jaime]
– Noticia de La Alianza de 1881: “A las siete de la mañana se cantaba en la Colegial una misa con toda solemnidad, con el Señor manifiesto, como el día del Corpus. Terminada la misa, y al bandeo de campanas de la colegial, salían ambas procesiones de sus respectivas Iglesias, Colegial y Nuestra Señora del Carmen. Al llegar la del Carmen a la Plaza Mayor, después de hacer la imagen, que iba dentro de la granada acompañada por dos prebendados con cetros y capa pluvial y comunidad carmelita, tres genuflexiones a su Divina Majestad, se tiraba y tira un cordón por detrás y se abre la Granada apareciendo la Virgen en presencia de su Hijo”.
– Noticia del periodista francés Achille Fouquier que en 1890 publicó en su revista Passe-Temps de París el desarrollo de la misma y es curioso que dentro de la representación de la Semana de Pasión que estaba llena de detalles que simulaban la realidad de los actos llenos de símbolos, aparece esta representación única en su momento. Solo en ese texto figura esta sorprendente representación tan diferente. Dice el autor: “Siguiendo el ceremonial del Sábado después del Entierro, el Domingo sale el sarcófago del templo mientras se va acercando por el otro lado un suntuoso paso con ricos adornos que soporta una enorme granada llevada por personas vestidas de nazarenos pero que pertenecen a las más nobles familias de Alcañiz. La marcha de los dos cortejos está calculada para que su encuentro se realice en el centro de la plaza. Cuando el sarcófago se encuentra de frente y cerca de la granada, se oye un toque de trompeta. Todos los ruidos y todos los tambores callan y en medio del silencio, se abre la granada en dos y aparece una adorable representación de la Santa Virgen y una docena de palomas blancas alzan el vuelo hacia el cielo».
– Publicación del año 1928 de la excursión del Sindicato de Iniciativa a Alcañiz (en la representación ya no estaba presente el sepulcro): “Procesión de la granada. Se celebra ésta el día de Pascual de Resurrección. Después de la Misa conventual en la exColegiata, sale a la Plaza Mayor esta procesión, en que es llevado el Santísimo Sacramento con toda solemnidad, acompañado de las Autoridades y de todo el pueblo. Al mismo tiempo, de la Iglesia del Carmen sale otra procesión, que presiden los PP Escolapios y de la que forma parte la V.O.T. del Carmen y también se dirige a la Plaza Mayor. En esta procesión es llevada la Imagen de María Santísima encerrada en una monumental granada de seda carmesí, juntamente con varias palomas adornadas con cintas. Al llegar a la Plaza y encontrarse con Jesús Sacramentado, se abre la granada y aparece la Virgen en derredor de la cual revolotean las simbólicas avecillas hasta perderse en el espacio. Marchan juntas ambas procesiones al Templo Parroquial y desde éste vuelve la del Carmen a su Iglesia, acompañada del Excelentísimo Ayuntamiento”.
– Descripción de la procesión del Anuario Parroquial de 1951 (similar a la actual): “El Domingo de Pascua de Resurrección cierra el broche de oro la serie de actos religiosos habidos en los días anteriores. Después de la misa mayor, se expone el Santísimo, que, llevando triunfalmente por la Plaza de España, encuentra en su recorrido otra procesión que sale de la iglesia del Carmen llevando una estatua de su titular que puede ser cerrada en forma de granada y en cuyo interior se colocan, momentos antes de salir a la plaza, media docena de palomas adornadas con cintas nacionales. Cuando la Virgen está frente del Santísimo, junto a las Casas Consistoriales, los que la llevan hacen tres genuflexiones, y a la tercera tiran de un cordón, se abre la granada y la Virgen aparece hermosísima y las palomas remontan su vuelo. Luego se da la bendición al pueblo, volviendo ambas procesiones a la Parroquia para hacer la reserva del Santísimo”. De este modo representa el pueblo alcañizano la primera visita de Jesús resucitado a su Santísima Madre”.
- Se adjunta una fotografía antigua del Archivo Gracia de los años 30 de la antigua procesión de las Palometas antes de la Guerra Civil.
























