En La Portellada la masa forestal, que ocupa la casi la totalidad del sur de la comarca del Matarrana, comienza a perder protagonismo en favor de los campos de cultivo. Este término municipal se encuentra situado en pleno corazón del Matarraña. Varios accidentes físicos destacan en el mismo: la val del Ferro (amplia val que atraviesa todo el término municipal) y el río Tastavins y su desembocadura en el Matarraña, que ejercen de límite sur orientales del término. El mosaico agrícola forestal alcanza una notable extensión y la sierra de las Artigas constituye la última estribación ocupada por la amplia y densa masa forestal que se distribuye por los términos cercanos.
Como en los vecinos términos de la Fresneda, Fórnoles y Valderrobres, en el paisaje predominan los relieves de tipo tabular, siendo su máximo exponente la muela sobre la que se sitúa la ermita de San Pere Mártir. Otros rincones de especial valor paisajístico lo constituyen el Salt en el río Tastavins y el mirador de la ermita de San Miguel.
La actividad económica del municipio, que es uno de los principales modeladores del paisaje, se basa en la actualidad sobre la agricultura y la ganadería.
