Este antiguo convento se construyó en un bello paraje situado entre los ríos Guadalope y Mezquín. Su nombre hace referencia a su localización en un enclave despoblado o ‘desierto’.
Actualmente el conjunto presenta un aspecto ruinoso. La iglesia, de considerables dimensiones, conserva su magnífica fachada. Está realizada en piedra sillar y estructurada en tres cuerpos. Presenta elementos de claro ‘gusto’ clasicista: frontones triangulares, pilastras lisas, una hornacina central con el fondo avenerado. Sobre ella se dispuso el escudo de la Orden. Presenta grandes vanos rectangulares y remates en forma piramidal. Este templo presenta planta de cruz latina, con una gran cúpula sobre el crucero. Lamentablemente, ha perdido la mayor parte de su cubierta y de la labor decorativa en estuco que cubría sus muros. El claustro está situado junto al lateral izquierdo de la iglesia (el lado del Evangelio). Tiene planta cuadrada y las diversas dependencias se organizaban alrededor de una patio central. Está definido por un doble piso: el inferior con arcos cegados de medio punto, y el superior con vanos adintelados y óculos. Muestra un elevado grado de deterioro, menor en el lado oriental. Si se comparan las fotografías que publicamos del año 2005, con el video de 2019 y con la fotografía aérea de 2020 se confirma las pérdidas progresivas del edificio. La compra reciente por parte del Ayuntamiento de Calanda de este conjunto invita a anhelar e imaginar el renacer de este monumental conjunto emplazado en un lugar de excepcional encanto.
Este antiguo convento está incluido en la Lista Roja de los bienes patrimoniales en riesgo por su estado de abandono elaborada por Hispania Nostra.
Notas históricas
- Las virtudes que ofrecían este emplazamiento fueron detectadas por los carmelitas descalzos, quienes se encapricharon de este lugar, en el que existía una torre propiedad de la Encomienda de Alcañiz de la Orden de Calatrava. Solicitaron la enajenación de estos terrenos y lo consiguieron. El 29 de septiembre de 1680 les fue cedida por los calatravos la Torre, a cambio de un treudo anual. De este modo consiguieron el 22 de septiembre de 1682 tomar posesión de la antigua Torre de Alginés o Ginés, que a partir de entonces pasó a ser la Torre del Carmen y dedicada al padre Elías. Poco más tarde se iniciaron las obras del convento. Éstas se hicieron de acuerdo al plan aprobado por el padre general fray Juan de la Concepción y en base a las capitulaciones o contratos firmados para ello, destacando la realizada por el hermano fray Bernardo para la zona propiamente conventual. En el Fondo Notarial depositado en el Archivo Municipal de Alcañiz se conservan dos planos referentes a este convento. Curiosamente están dibujados en las portadas de pergamino de dos protocolos notariales.
- En 1705, en la Guerra de Sucesión, el convento se decantó por el lado austracista (apoyo a la causa del Archiduque Carlos), esto provocó que sufriese un feroz ataque por parte de dos compañías borbónicas que lo arrasaron. Únicamente se salvo el oratorio privado. En 1706 se iniciaron las obras de reforma. Tras una visita efectuada por la Orden de Calatrava en 1719, se informa de la restauración del convento y del proyecto de construir una gran iglesia que no se concluiría hasta nueve años después.
- En 1808 sufre el ataque de las tropas francesas: el convento es saqueado y su biblioteca destruida.
- Poco más de un siglo después, en 1835, la exclaustración y desamortización de Mendizábal provocó su abandono. fecha de la exclaustración, se abandonó. Sus retablos fueron trasladados a diversos edificios religiosos calandinos, así el mayor pasó al Templo del Pilar. Todo el conjunto pasó a manos privadas en 1842.
- Pascual Madoz, en su Diccionario (1845-1850), cuando describe Calanda y su término se detiene en «un convento de Carmelitas descalzos, llamado comúnmente el Desierto, situado en la falda de la sierra de Ginebrosa, entre los ríos Guadalope y Mezquín; ocupa un sitio muy ameno y pintoresco, es un edificio que forma un perfecto cuadro, grande y suntuoso, todo de piedra cantería, a cuyo lado septentrional, hay una plaza de 26 varas cuadradas; su iglesia, de una sola nave o crucero, tenía 8 altares, de los cuales se han trasladado 3 a la villa que describimos y se halla cerrada desde la extinción de los conventos; cerca de este hay algunos corrales para ganado y caballerías, y un huerto poblado de árboles frutales, y regado por las aguas de la fuente de Santa Quiteria, que brota en las inmediaciones del mismo, el cual está en un barranco que forman las aguas de otras dos fuentes nacientes a 1 cuarto de distancia, y que unidas fertilizan y se consumen en un trozo de 3 o 4 cahizadas de tierra, que eran propiedad del expresado convento».
Últimas novedades sobre la historia de este edificio
El estudio realizado por Jorge Martín publicado recientemente (2024, ver bibliografía) aporta datos de interés para el conocimiento de este gran complejo conventual, al relacionarlo con dos de los principales tracistas de la orden de los carmelitas descalzos: fray José de la Concepción y fray Bernardo de San José. Así lo indica su autor en las conclusiones del artículo mencionado: «El primero, fray José de la Concepción, cuando el territorio todavía pertenecía a la provincia de San José, tal y como hemos propuesto en este trabajo, y el segundo, fray Bernardo de San José, del que se ha planteado su intervención en el templo actual debido a su presencia en la localidad en torno a 1721, cuando ya había presentado el proyecto para el desierto de Las Palmas de Benicàssim, el segundo establecimiento de este tipo de la recién creada provincia de Santa Teresa, separada de la de San José, que englobaba solamente Aragón y Valencia. Además, el trabajo de estos dos tracistas también forma parte del fenómeno de circulación de profesionales de la arquitectura entre los territorios de la Corona de Aragón, que se dio, sobre todo, en cuadrillas itinerantes de corte familiar, y que permitió la cohesión de las entidades políticas mediante las transferencias de técnicas y modelos arquitectónicos incluso después de su supresión a comienzos del Setecientos».
Enlaces de interés
- Historias del Bajo Aragón (Consulta: 10-VII-2024).
- Asociación Turismo Bajo Aragón. Ruta al Convento del Desierto de Calanda un lugar mágico en el Bajo Aragón de Teruel. (Consulta: 10-VII-2024).
- NAVARRO SERRED, Francisco, La historia del monasterio del Desierto de Calanda, web GREC (Consulta: 10-VII-2024).
- GASCA CASTÁN, Lorenzo, La construcción del Convento del Desierto de Calanda, web GREC (Consulta: 10-VII-2024).
- MORENO, María Ángeles, «Reconstruir el convento del Desierto de Calanda costará entre 8 y 10 millones de euros», Heraldo de Aragón, 8 de mayo de 2022 (Consulta: 10-VII-2024).
- “Convento del Desierto, Calanda”, Bajo Aragón Matarraña es nuestro destino, web Grupo de Acción Local Bajo Aragón Matarraña. Disponible en: https://esnuestrodestino.es/municipios/calanda/lugares-destacados/convento-del-desierto (Consulta: 30-VIII-2024).
- Convento del Desierto, Lista Roja. Hispania Nostra. Disponible en: https://listaroja.hispanianostra.org/ficha/monasterio-del-desierto/ (Consulta: 10-VII-2024).







