Su castillo es un ejemplo de los levantados por órdenes militares, en este caso, por los Templarios. Pudiéndose incluir dentro de la tipología de castillo-convento.
Tiene planta irregular dispersa, adaptándose perfectamente al terreno. Debió tener cuatro recintos y su acceso principal se realizaba por un puente construido sobre el barranco.
Cristóbal Guitart (1987) piensa que debió realizarse, en su mayor parte, a principios del siglo XIII. En las guerras carlistas se destruyó casi en su totalidad. Hoy sólo se conservan parcialmente: el muro posterior, patio de armas, una sala rectangular que pudo ser capilla, donde parece entreverse un estilo tardorrománico o protogótico), tres torres rectangulares, otra triangular y la gran torre del homenaje de planta cuadrada.
Del antiguo recinto amurallado se conservan dos arcos de muralla o portales. Uno de ellos está situado junto al edificio consistorial.



