Este lavadero, como es habitual, está situada en las afueras de la población. La edificación que acoge al lavadero propiamente dicho es de planta cuadrada y presenta cubierta de doble vertiente con tejas tradicionales sustentada -en su frente- por pilares de planta cuadrangular realizados con mampostería o piezas de piedra irregular.
Esta cubierta está restaurada. Muestra tanto la estructura de madera como unos grandes ‘paños’ de esparto sobre ella. Son curiosos los rollizos o maderos que cuelgan de esta estructura y que sirven para tender la ropa.
La zona del lavadero está distribuida en tres pozas diferenciadas para poder realizar por separado el trabajo enjabonado y aclarado. Están comunicadas entre sí, posibilitando el paso del agua entre ellas por lo que puede considerarse una sola poza compartimentada. Tradicionalmente y éste las ha mantenido, la superficie superior que delimita el lavadero está realizada con losas de piedra inclinadas -en talud- para que el agua no se salga de las pilas y para facilitar el frotado de la ropa.







