Hermoso portal de entrada a la villa. Está definido por un amplio arco de medio punto. El conjunto concluye en una hilera de sillares horizontal.
Está construido con piedra sillar bien trabajada. Por el exterior, la clave ha perdido el motivo central aplicado sobre ella que sería lógicamente el escudo de la población.
Es uno de los tres portales que Cretas conserva de los cinco que poseyó su recinto amurallado. La línea de murallas se rasgó y uno de estos portales desapareció al construirse en el siglo XVI el gran templo parroquial que en la actualidad sigue dominando el conjunto urbano.
Al traspasarlo se accede a un conjunto urbano de gran encanto: una plaza a la que da su nombre. En ella se localizan edificios de gran empaque.
El interés urbanístico de este portal es indudable, ya que posibilita el acceso a los principales ejes que vertebran la trama urbana del conjunto.


