La construcción de este templo tiene su origen en el célebre Milagro de Calanda. Se trata de un edificio barroco de tres naves, crucero alineado y cabecera plana. La nave central se cubre con bóveda de cañón (en la que se disponen lunetos en tramos alternos); las naves laterales, con una sucesión de cúpulas; los brazos de la nave crucero, con bóveda de cañón con lunetos; y el crucero, con una gran cúpula central sobre pechinas. Tiene coro alto a los pies, elevado sobre un arco rebajado.
Exteriormente destaca su torre y la gran escalinata que da acceso al templo. La torre está situada a los pies, en el lado del Evangelio. Está realizada enteramente en ladrillo (como el resto de la fachada). Su primer cuerpo forma parte de la fachada principal. En la torre propiamente dicha se distinguen dos cuerpos: el inferior de planta cuadrada y el superior de planta octogonal. Es de una gran sencillez y sus únicos motivos decorativos son las pilastras adosadas que flanquean cada uno de sus lados y las pequeñas pirámides rematadas con bolas que coronan su gran cuerpo de campanas.
El interior muestra un interesante conjunto de pinturas murales distribuidas en las siguientes zonas: en la cúpula central (pechinas, tambor e intradós); en dos medallones de forma oval dispuestos en los brazos de la nave crucero y en cuatro medallones semicirculares pintados a ambos lados de la nave central. En las pechinas se representan a Esther, Judit, Jael y Rut; en el tambor a las cuatro virtudes cardinales; y en el intradós de la cúpula a varios angelitos. El resto de las pinturas tienen como tema central la historia del milagro.
El templo del Pilar de Calanda acoge la capilla del Milagro. Edificada sobre el lugar concreto en que estaba el aposento de Miguel Pellicer, y donde según la tradición dormía la noche del 26 de marzo de 1640 cuando se le restituyó una pierna que desde hacía más de dos años tenía amputada.
Era la capilla familiar de los Cascajares y estuvo dedicada a San Antonio de Padua. En ella fue enterrado -entre otros miembros de la misma familia- el cardenal Cascajares, Antonio María de Cascajares y Azara (Calanda, 1834-Calahorra, 1901) y así consta en una lápida pétrea conservada en el suelo de dicha capilla vinculada desde su construcción a mediados del siglo XVIII a esta familia. Ello queda perfectamente documentado en el testamento de José Antonio de Cascajares y Herla, redactado en 1785 y conservado en el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz, en el que especifica que desea que se le entierre en la capilla de San Antonio de Padua de Nuestra Señora del Pilar de esta villa, propia de mi casa, junto a los cadáveres de mis padres. A él también se debe la institución de una capellanía para que se diga una misa rezada todos los días del año en el altar de San Antonio de Padua de la iglesia del Pilar de Calanda.
Notas históricas y curiosas
- La construcción de este templo tiene su origen, como ya se ha indicado, en el Milagro de Calanda. Tras producirse este acontecimiento, en 1640, se inició una pequeña ermita contigua a la casa de Miguel Pellicer. En el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz se conservan varios testamentos de 1642 en los que se deja parte de la herencia a la «capilla que se ha de fabricar a Nuestra Señora del Pilar». Esto mismo se repite en otros testamentos del año 1643. En uno de ellos, además de para la fábrica, se deja dinero para un cáliz para la capilla. En varios testamentos de 1657 se especifica que se digan misas en este templo, lo que confirmaría que en esta fecha ya estaba concluido.
- Este primer edificio, tras la cesión de la casa de Pellicer en 1668, se amplió. El momento en que se inició el templo actual se desconoce pero se sabe que en 1721 estaba ya realizándose y que se bendijo el 6 de julio de 1722. Desde noviembre de 1739 hasta mayo de 1740 se amplió, quedando el templo en su aspecto actual.
- Pascual Madoz, en su Diccionario (1845-1850), recuerda cómo a mediados del siglo XIX era «tenido en mucha devoción por conservar en su recinto una capilla, que según piadosa tradición entre los fieles, sirvió de cuarto, en que Dios, a ruegos de la Virgen del Pilar, restituyó al joven Pellicer una pierna que hacía 2 años y 5 meses le habían cortado en el hospital general de Zaragoza».
- Se incluye en la ruta que hemos denominado «Tras las huellas de Luis Buñuel» porque en este templo se casaron sus padres, Leonardo y María, el 12 de abril de 1899. Concretamente la ceremonia se celebró en la capilla del Milagro y la ofició un sobrino del contrayente de Foz-Calanda, población de la que procedía toda la familia. Como detalle curioso conviene recordar que precisamente los padres del cineasta costearon el paso del Milagro que se destruyó en la Guerra Civil. El propio Luis Buñuel hace varias referencias al Milagro de Calanda en su filmografía. La más evidente es la pierna ortopédica que aparece en Tristana (1970).
Planta adjunta
Publicada en SEBASTIÁN LÓPEZ, Santiago, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974, p. 12.
Enlaces de interés
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Documento publicado en DARA (Documentos y Archivos de Aragón), portal general del Gobierno de Aragón. Solicitud, en 1760, del Ayuntamiento de la villa de Calanda de licencia para reunir concejo general con objeto de mejorar el santuario edificado en dicha villa en conmemoración del milagro a Miguel Juan Pellicer. Archivo Histórico Provincial de Zaragoza (AHPZ), expedientes de Real Acuerdo, sign. ES/AHPZ – J/001258/0013. Disponible en: https://dara.aragon.es/opac/app/item/?dt=1760&vm=nv&df=1760&ob=df:1&q=Calanda&p=1&i=1049909 (Consulta: 31-VII-2024).
- Calanda 360. Disponible en: https://calanda.es/360/ (Consulta: 1-VIII-2024)
- “Templo del Pilar, Calanda”, Bajo Aragón Matarraña es nuestro destino, web Grupo de Acción Local Bajo Aragón Matarraña. Disponible en: https://esnuestrodestino.es/municipios/calanda/lugares-destacados/templo-del-pilar (Consulta: 30-VIII-2024).














