Está situada en la zona más alta del conjunto urbano, en la parte de levante, en concreto en la calle de San Antonio. A ella se puede acceder desde la calle Mayor, tras recorrer la calle de San José.
La construcción de la capilla en el siglo XVIII queda reflejada en la inscripción que todavía conserva -en la clave del arco en intramuros- con la fecha de 1789. Se reformó hace ya casi tres décadas: exactamente en 1983, como también recuerda otra inscripción.
La capilla se eleva sobre un antiguo portal de la muralla definido por dos arcos de medio punto que limitan el pasadizo de estructura adintelada sobre maderos.
Se abre a la vía pública (intramuros) por medio de un vano definido también por un arco de medio punto realizado, en este caso, en ladrillo. Cierra la abertura de la capilla una puerta de dos hojas y una barandilla de madera. Sobre el arco se dispone una pequeña hornacina o hueco ocupado por una sencilla campana.







