Otro gran centro devocional de Torrecilla es su ermita de Santa Bárbara. Está situada aproximadamente a 2 Km de la población y a 552 m de altitud, sobre una colina desde la que se contempla una espectacular panorámica.
Tiene planta rectangular, una sola nave y cubierta con tejado a doble vertiente. En el lado de la Epístola (derecho respecto al altar) se abre una sencilla puerta adintelada y se observa un amplio arco de medio punto que definiría una portada lateral en la actualidad cegada.
En su construcción prima la mampostería, en la actualidad enlucida y encalada. La piedra sillar se reserva para zonas y elementos concretos como la parte inferior de la fachada principal, las esquinas y las dovelas del arco de acceso.
En la fachada de los pies se dispone una sencilla portada definida por un arco de medio punto, sobre la que se dispone un sencillo óculo o vano circular que ilumina la zona del coro. Remata esta fachada una pequeña espadaña de un sólo cuerpo coronada por una cruz de forja. La pequeña campana o cimbalé que contiene este elemento tuvo un importante protagonismo en la vida cotidiana de la población, ya que sus toques -a diferencia de los de las campanas de la torre del templo parroquial- se oyen en todo el término municipal y servía de referencia horaria para los que trabajaban en el campo.
Adosada a la cabecera de la ermita -con la misma anchura y por tanto como una prolongación de la misma- se construyó la casa del ermitaño: espacio totalmente reformado en la actualidad.
Esta ermita se construyó en el siglo XVI. Su estado -como ocurre en la mayor parte de edificaciones de carácter popular- se fue deteriorando y a finales del siglos XIX estaba en pésimas condiciones. El mal estado de este edificio exigió su reforma a principios del siglo XX. En esta intervención además se procedió a su ampliación: debió afectar a la zona de los pies que exteriormente se correspondería con la parte que indican los contrafuertes laterales y que en el interior coincidirían con el arco rebajado transversal ostensiblemente distinto a los otros arcos (apuntados) del resto de la nave. Esta zona ampliada debió posibilitar también la construcción del coro alto sobre estructura adintelada (con maderos transversales) que hoy vemos en la zona de los pies de esta ermita. Este ampliación debió suponer la construcción de la fachada principal que muestra en la actualidad, lo que quedaría confirmado con la fecha de 1903 inscrita en la clave del arco que define su portada.
Esta ermita se usó en las dramáticas ocasiones en que Torrecilla padeció epidemias de cólera como lugar donde guardaban la cuarentena los familiares de alguna víctima.
En 1936 se destruyeron tanto su altar mayor como sus ocho altares laterales. En la actualidad el altar mayor está presidido por una sencilla imagen de Santa Bárbara.
En los años ochenta del siglo XX este edificio fue objeto de una importante actuación para su consolidación y restauración. Esta actuación la recuerda un pequeño mural cerámico que enmarca el arco de la portada lateral cegada, en la que puede leerse: «Santa Bárbara / Reconstruida por todos los / vecinos del pueblo y por / sus ausentes / Torrecilla de Alcañiz 1980».
En la actualidad pueden verse en esta ermita dos murales pictóricos que simulan retablos, ocultados durante décadas bajo la capa de enlucido de sus muros interiores. Como ha ocurrido en numerosas ocasiones, éstas se ‘descubrieron’ a partir de unas obras de reforma llevadas a cabo en esta ermita. Fueron en realidad tres los murales localizados, pero se optó por descubrir solamente dos, dado el grado de deterioro del tercero. De los dos que se dejaron al descubierto, uno de ellos fue objeto de un proceso de consolidación: el del Santo Cristo situado a la derecha del altar mayor (respecto al eje direccional que se inicia en la portada de los pies). El otro fue restaurado: el de la Virgen del Tremedal emplazado enfrente del anterior, se por tanto, a la izquierda del altar mayor. En éste se indica la fecha de su realización: 1792.
Dimensiones
Longitud: 14´60 m. Anchura: 9´50 m.
Notas sobre esta ermita
- En la actualidad, se acude a esta ermita en romería el Lunes de Pascua. La organización de esta fiesta recae en ‘los quintos’ de cada año. Antiguamente, tal como indica José P. Burgués (1989), el mismo Lunes de Pascua se iba en procesión desde la iglesia hasta la ermita, en donde se imponía el aspecto más profano de la fiesta.
- José P. Burgués (1989) recuerda cómo «el ermitaño deba todos los días de labor dos toques: uno, una hora antes del mediodía; otro, dos después».
- José Pardo Sastrón en sus Diarios (2022), concretamente en el de agosto de 1886 hace referencia al mal estado que presentaba la ermita en esa época: «El 14 por la mañana subimos a la ermita de Santa Bárbara el alcalde José Lorenzo Rallo, señor regente la cura don Francisco Ezquerra, don José Martínez Valle, don Joaquín Bañolas Rallo, don Antonio Magallón, Pascual Villarroya, alguacil y el que esto escribe, para examinar la ermita que estaba casi amenazando ruina y se pensó en celebrar una junta el día siguiente para ver el mejor medio de repararla o derruirla y hacerla de nuevo».
- Como dato curioso, José P. Burgués (1989) indica que esta imagen y la campana de la ermita las pagó y regaló Antonio Fuentes.
- José Pardo Sastrón describe en sus Diarios (2022) tanto la novena que se celebraba en esta ermita como las procesiones que se dirigía hacia ella desde la población. Así describe una de estas fiestas en el diario de 1880: «el lunes 4 [de octubre] se verificó la procesión a la ermita de Santa Bárbara a las siete de la mañana, gran concurso, estandartes, mucho orden, la música de aficionados, misa cantada en la ermita por los músicos e instrumentos, plática por el señor regente don Enrique González. Después de misa, gozos cantados a Santa Bárbara, como se venía haciendo todos los días de fiesta desde Pentecostés. El Ayuntamiento obsequió a cantores y músicos con unas copas, etcétera. Luego se cantó la salve y volvió la procesión al pueblo. Pocas gentes fueron por el atajo. Después hubo baile de gaita, y cenaron juntos en la escuela las autoridades, músicos, etcétera. Ya anochecido, la música y autoridades dieron una vuelta por las calles del pueblo con mucho orden y armonía, tocando la jota y cantando, alumbrados por el clásico tedero. Al final, el señor regente obsequió en su casa al Ayuntamiento con algunas copas, etcétera. El baile de la gaita cerró la fiesta a las diez de la noche».
Enlaces de interés
- “Santa Bárbara, Torrecilla de Alcañiz”, Bajo Aragón Matarraña es nuestro destino, web Grupo de Acción Local Bajo Aragón Matarraña. Disponible en: https://esnuestrodestino.es/municipios/torrecilla-de-alcaniz/lugares-destacados/santa-barbara-torrecilla (Consulta: 31-VIII-2024).
- Lunes de Pascua, Catálogo de Fiestas y Tradiciones, CAMCBA.












