La ermita del Humilladero se edificó junto a una cruz de término de época bajomedieval situado en las afueras de la población. Como es habitual en estas obras, servía para señalar la proximidad de la villa. La costumbre de encomendarse a Dios y rezar en ellas, hace que también se les conozca como humilladeros: lugares devotos que marcaban la entrada o salida de la población por medio de una cruz.
La ermita se construyó en 1786, a expensas de los vecinos de la villa. En el siglo XVIII la villa se expandió y la vía que partía desde la plaza de España llegó hasta este punto: el portal de Valencia. Varios edificios palaciegos fueron definiendo la que se convirtió en la arteria principal de la población: la calle Mayor. La cruz original se trasladó a la plaza del Pilar. Se destruyó en 1936.
Es un oratorio de pequeñas dimensiones, realizada mayoritariamente en piedra sillar. Es de una sola nave y se cubre cúpula sobre pechinas. Exteriormente se trasdosa y queda incluida en un elemento de planta octogonal. La fachada principal está coronada por espadaña de ladrillo que acoge una pequeña campana. El acceso está definido por arco de medio punto en cuya clave aparece la inscripción de 1786. Sobre ella se abre una sencilla hornacina con el fondo avenerado que acoge una sencilla imagen de la Virgen.



