Un poco más alejada de la población, respecto a la capilla del Loreto (a 150 pasos de ésta, según el Diccionario de Pascual Madoz), se encuentra una ermita llamada El Santo Sepulcro. Antes de llegar a ella, se localiza la capilla del Belén: pequeño edificio de planta cuadrangular, con acceso en arco de medio punto y cubierta a cuatro vertientes.
La ermita del Santo Sepulcro es una una sencilla construcción adosada al cementerio. Tiene planta rectangular y está cubierta con tejado de doble vertiente. El acceso está realizado en piedra sillar y definido por un arco de medio punto de amplio dovelaje. Acorde con su advocación, el interior está presidido por una gran Cristo y muestra diversos elementos alusivos a la Pasión.
Del calvario propiamente dicho o Vía Crucis sólo se conserva la suave pendiente con cipreses a ambos lados y una estación adosada a una esquina de la tapia del cementerio.





