Este templo es una obra de singular interés dentro del barroco alcañizano y bajoaragonés. Formó parte del antiguo convento de Carmelitas, del que también se conserva su claustro. Dicho convento se fundó en 1602, pero la iglesia no se concluyó hasta finales de siglo. Representó, por tanto, la culminación arquitectónica de la fundación carmelita. Su construcción expresa la consolidación institucional de la comunidad y su voluntad de adquirir presencia urbana. El templo formaba parte de un conjunto conventual amplio, pero tenía también una función publica y devocional abierta a la sociedad alcañizana.
Esta iglesia tiene tres naves: la central más alta y ancha que las laterales, que funcionan también como capillas. Está cubierta con bóveda de cañón con lunetos. La organización espacial combina la claridad longitudinal del templo barroco con la existencia de ámbitos devocionales laterales. Además el coro se concebía como un espacio litúrgico esencial para la comunidad, y su ubicación elevada permitía separar el rezo conventual del espacio destinado a los fieles. Esta solución permitía compatibilizar la liturgia conventual, la participación de los fieles y la existencia de capillas vinculadas a devociones concretas.
Presenta una interesante decoración barroco-mudéjar. En concreto la iglesia conserva elementos decorativos que manifiestan la pervivencia de tradiciones mudéjares dentro de un lenguaje plenamente barroco. Los intradoses de determinados arcos perpiaños y las soluciones de yesería y geometría ornamental reflejan la continuidad de una cultura constructiva aragonesa de larga duración. Esta coexistencia de barroco y pervivencias mudéjares no debe interpretarse como contradicción, sino como una característica del barroco aragonés, capaz de integrar tradiciones locales en composiciones modernas.
Lo más interesante de ella es, sin duda, su portada y su retablo mayor, cuya realización fue capitulada, el 2 de enero de 1716, entre el escultor Jaime Nogués y el convento. De él únicamente se ha conservado su magnífica mazonería, restaurada por los hermanos Albareda tras la guerra civil (ver ficha en este mismo catálogo).
En cuanto a su portada, ésta presenta la característica estructura de “portada-retablo”. Está dividida en dos cuerpos y presenta unas magníficas columnas salomónicas. La imagen de la Virgen con el Niño que acoge la hornacina de la portada de la iglesia del Carmen sufrió graves destrozos en la guerra civil, por lo que tanto la cabeza de la Virgen como parte del Niño se repusieron posteriormente por Joaquín Larrañaga (1957).
En la actualidad tenemos ante nuestros ojo uno de los ejemplos más interesantes del barroco en el Bajo Aragón. Su valor se incrementa por la conservación de la torre, la portada, la mazonería original del retablo y una interesante documentación constructiva. Su cierre al culto y su necesidad de restauración justifican la prioridad de una intervención respetuosa y documentada.
Nivel de protección
Bien Catalogado (Resol.30/09/2002 ).
Notas históricas
- Varios documentos conservados en el Archivo de Protocolos Notariales de Alcañiz nos aportan datos interesantes sobre su construcción, confirmando que hasta finales del siglo XVII no se finalizó el edificio. Gracias a un recibo o ápoca (tal como se denominaba en la época) de 1695 sabemos que el día 27 de marzo de 1693 se contrató al cantero alcañizano Antonio Estrada para la realización la fachada y del coro. Por tanto, esto indica que para dichas fechas estaba muy avanzado el templo ya que, como era habitual, éste se habría iniciado por la cabecera.
- El propio Antonio Estrada contrató la fábrica del campanario el 19 de febrero de 1694 (ver ficha correspondiente en este mismo catálogo). Por tanto aparece vinculado a lo que podría considerarse la fase final de la iglesia, en la que se ejecutó la fachada, el coro y la torre. Su intervención demuestra que el templo se encontraba ya en una fase avanzada y que los trabajos pendientes afectaban a sectores de gran importancia representativa.
- El otro protagonista en los trabajos realizados en este templo carmelita a finales del XVII fue Jerónimo Gascón, con quien se concertó, el 20 de enero de 1697, la conclusión de la cubierta correspondiente a la zona de los pies. Sobre él, Vicente González Hernández (1994, p. 64) precisa que «Gerónimo Gascón Irribarría [era], uno de los siete hijos que tuvo el albañil Joan Gascón, casado con Elene Yribarría».
- La capitulación de Jerónimo Gascón de 1697 es uno de los documentos más valiosos para conocer la construcción del templo. El maestro debía completar molduras, claraboya, coro, pavimentos, cubiertas, andamios y consolidaciones. El documento muestra una obra en fase de conclusión, pero todavía técnicamente compleja. Las clausulas relativas a las embocaduras de los arcos de las capillas revelan la importancia concedida a la unidad visual del interior. Las molduras no eran simples adornos, sino elementos de ordenación espacial que articulaban capillas, nave y alzados. El contrato establece que las bóvedas debían quedar con dobles falsas y respiraderos para facilitar las corrientes de aire. Este dato posee interés constructivo. Las dobles falsas generaban cámaras de ventilación entre la cubierta exterior y la bóveda interior, reduciendo condensaciones y problemas de humedad. Los respiraderos permitían la circulación del aire y contribuían al equilibrio higrotérmico del edificio. La capitulación obliga también a correr rafes de ladrillo conforme a los viejos y a cerrar encuentros entre la torre, los estribos y las cubiertas. Ello confirma la existencia de fases constructivas sucesivas y la necesidad de resolver puntos de contacto entre cuerpos levantados en momentos distintos. Especial interés presenta la obligación de apuntalar el arco principal de la capilla de las Animas y reforzar su unión con la pilastra y la jamba del arco del coro. Esta clausula indica la detección de problemas estructurales durante la obra, probablemente vinculados a empujes o asientos. Gascón quedaba obligado a reparar a su costa cualquier ruina producida en la obra. Asimismo, el contrato preveía la revisión de las obras por dos maestros, uno por cada parte. El importe pactado fue de 2.840 sueldos jaqueses, pagaderos en dos tercios de dinero y un tercio de frutos. El convento debía aportar materiales, clavos y tablas para las cimbras al pie de la obra. Jerónimo Gascón presentó como fiadores a Pedro Fraga, labrador, y Juan Portolés, carpintero, ambos vecinos de Alcañiz. La financiación se vinculó a Francisco Gazulla mediante una comanda previa, lo que vuelve a demostrar su papel fundamental en la conclusión de la iglesia.
- El coro constituye uno de los espacios mejor documentados. Zapater también lo describe y de su texto parece deducirse que en 1704 no estaba totalmente concluido. La capitulación mencionada de Jerónimo Gascón establecía la obligación de enmaderar el suelo, asentar balaustres y tribuna, y disponer el pavimento a una cota superior a la corona de las bóvedas inmediatas. Este dato revela la complejidad de la relación entre el coro, las cubiertas y las bóvedas.
- Hasta que se le dotó del hermoso retablo barroco que conserva en la actualidad, en el presbiterio se colocó un gran lienzo a modo retablo en el que se representaba una escena protagonizada por la Virgen del Carmen. Lo describe Pedro Juan Zapater en la Thesorera (ver documento adjunto), al que califica de espacio desahogado y dominante, rematado por una gran concha. Antes del retablo de Jaime Nogués, estaba presidida por un gran lienzo carmelitano. Tras la ejecución del retablo mayor, la cabecera adquirió una configuración plenamente barroca, con una gran mazonería adaptada al espacio arquitectónico.
Enlace de interés
- Fotografía antigua del Archivo Fotográfico José Galiay, conservado en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza (1900-1952). ES/AHPZ – MF/GALIAY/001680. Disponible en: https://opacaraimagenes.aragon.es/2a/ac/AHPZ_MF_GALIAY_1680.jpg?c0=Fondo%20Visto&a0=Visualizar%20Imagen&l0=AHP%20Zaragoza%20-%20Archivo%20fotogr%C3%A1fico%20Jos%C3%A9%20Galiay&c1=Imagen%20Vista&a1=Resultados&l1=jpg&c2=File%20Download&a2=jpg&l2=2a/ac/AHPZ_MF_GALIAY_1680.jpg (Consulta: 28-VI-2024).

















