La iglesia del santuario de la Virgen de Pueyos -conocida como ‘ermita de Pueyos’, es un edificio de planta rectangular dividida en tramos mediante arcos perpiaños rebajados. A ambos lados se disponen altares laterales: diez en total (cinco a cada lado). Se cubre con bóveda de cañón con lunetos y dos cúpulas.
La fachada principal del templo, en la que se abre su amplio acceso en arco de medio punto, forma parte de una fachada más amplia que incluye también los tramos correspondientes a las edificaciones anejas.
LA FÁBRICA BARROCA
La nave de la iglesia es el resultado de unas obras de gran envergadura realizadas durante el siglo XVII, aunque debió realizarse posiblemente sobre una obra anterior de factura medieval. Está dividida en cinco tramos mediante arcos perpiaños rebajados y se cubre con bóveda de cañón con lunetos, decorada con esgrafiados policromados (roleos).
REFORMA DEL SIGLO XIX
Tomás Llovet, artista alcañizano de gran prestigio en todo Aragón, llevó a cabo una importante reforma en la zona de la cabecera, dándole su aspecto actual a nivel arquitectónico (la decoración es posterior a la Guerra). Las fotografías antiguas (se adjunta una de ellas) muestran cómo eran el altar y camarín de la Virgen diseñado por Llovet.
La capilla mayor es de planta cuadrada y se cubre con cúpula, en cuyas pechinas están representados los cuatro evangelistas. En los muros laterales se desarrollan dos bajorrelieves, enmarcados en semicírculos, en los que se narra el hallazgo de la Santa Imagen. Al fondo de esta capilla se dispone el camarín de la Virgen. La capilla mayor está precedida por un gran espacio cubierto también con cúpula (a modo de crucero), cuyas pechinas se decoran con ángeles.
REFORMAS DEL SIGLO XX
En la posguerra se realizó una profunda rehabilitación y restauración de la iglesia, en la que intervino el taller de padres salesianos de Barcelona. La antigua casa del ermitaño se reformó como ‘Casa de Ejercicios’ y se hizo una nueva casa para el ermitaño. La iglesia fue progresivamente acogiendo a las imágenes que hoy contemplamos. Una de las primeras fue la escultura de San Cristóbal que donaron los transportistas a principios de la década de los años cuarenta.
Noticias de interés
- Sobre la actuación barroca del siglo XVII, aporta una valiosa información el estudio de los fondos documentales del Archivo de Protocolos de Zaragoza, correspondiente al periodo 1655-1675, llevado a cabo por Ana I. Bruñén, Mª Luisa Calvo y Mª Begoña Senac (1987). En él se confirma la ejecución de obras de gran importancia a mediados del siglo XVII. Así, indican que Juan de Marca, maestro de obra que gozó de gran prestigio en Zaragoza, recibió el 27 de enero de 1663 parte del dinero en que se había concertado la construcción de esta ermita, siendo por tanto el responsable de esta obra. No debió concluirse inmediatamente, porque en un testamento de 1685, hallado en el Archivo Histórico de Protocolos de Alcañiz, todavía se deja una limosna para esta fábrica.
- La reforma llevada a cabo en la posguerra se detalla en el artículo publicado por el arquitecto Javier Peña, en 1944, en la revista editada por Regiones Devastadas. En él especifica que las principales actuaciones fueron las siguientes: sustitución del pavimento (baldosa hidráulica por losas de piedra), reordenación de los vanos de la fachada principal del santuario, «restauración del reloj que existía en la fachada. Toda la fachada de sillería muy irregular ha sido abujardada y han desaparecido unos bancos adosados de ella, de mal efecto». Así mismo, hace referencia a la restauración de la decoración de las bóvedas, los bajorrelieves del altar y las esculturas del crucero. Se añadieron también unas pinturas murales en los laterales del templo.
Enlaces de interés
- La cubierta de la iglesia del santuario de Pueyos, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.
- Imagen de la Virgen de Pueyos. Iglesia del santuario, Catálogo Artístico y Monumental, CAMBA.
Imágenes singulares que se adjunta
- PLANTA DEL EDIFICIO: incluida en el Inventario de Santiago Sebastián publicado en 1974.
- DIBUJO Y FOTOGRABADO de los relieves: Macario Royo, y Thomas y Prieto. Publicado en la p. 95 de Mesa revuelta de Eduardo Jesús Taboada, 1898.




















