Este templo está realizado en mampostería, piedra sillar y ladrillo. La piedra sillar se concentra en varias zonas, fundamentalmente en la portada, parte inferior de la torre y esquinas del templo. El ladrillo se emplea en toda la parte superior o exenta de la torre y en las torrecillas que acogen las linternas de las capillas laterales.
Tiene tres naves: la central de mayor anchura y altura que las laterales. Todas ellas se cubren con bóveda de crucería estrellada, por lo que Santiago Sebastián (1974) la define como ‘gótico barroca’. Este abovedamiento no queda reflejado en la planta que se incluye en su Inventario y que se adjunta en esta ficha, pero sí en la que dibujó Juan Cabré en su Catálogo. Las capillas laterales se cubren con cúpulas con linternas. Tiene coro alto a los pies sobre arco rebajado. En el interior la mayor riqueza decorativa se concentra en sus cubiertas: las propias bóvedas estrelladas y los motivos en estuco de las pechinas de sus cúpulas.
En esta obra se unen, por tanto, elementos claramente barrocos, como la portada, con la pervivencia de las bóvedas de crucería estrelladas que tanto éxito tuvieron en Aragón durante el siglo XVI y primeras décadas del XVII.
Exteriormente destaca su magnífica torre campanario (situada a los pies, en el lado del Evangelio) y su portada con esbeltas columnas salomónicas.
Notas históricas
- Este templo fue realizado por el arquitecto zaragozano Pedro Cueio. Tal como consta en un documento conservado en el Archivo Histórico Provincial de Zaragoza, y publicado por J. A. Almería y otros (1983) y Wifredo Rincón (1990), el propio Pedro Cueio recibió el 3 de octubre de 1688 la cantidad de 1.133 libras jaquesas como parte de las 5.250 libras jaquesas en que se concertó la fábrica de esta iglesia en la capitulación y concordia pactada entre ambas partes. Debía tratarse del pago del primer plazo por lo que el inicio de la construcción no distaría mucho de esa fecha. Pedro Cueio trabajó en varias obras zaragozanas: en el convento de Santa Inés, en la iglesia de San Miguel de los Navarros y en la torre de la Seo (en donde llevó a cabo los proyectos de Contini). Llegó a ser uno de los arquitectos de mayor prestigio en la Zaragoza de la segunda mitad del siglo XVII. Y precisamente, la obra de la parroquial de Alcorisa la llevó a cabo en la etapa más brillante de su carrera.
- Tal como indica Madoz (1845-1850), este templo sufrió importantes desperfectos en la primera guerra carlista, se utilizó como ‘fuerte’ y durante unos años la parroquia se trasladó a la iglesia de San Sebastián. Perdió sus retablos e imágenes en la última guerra civil. Su retablo mayor -presidido por la Virgen con el Niño- es obra del taller zaragozano de los hermanos Albareda. Se bendijo en 1966, tal como recuerda el programa de fiestas de dicho año.
Planta adjunta
Publicada en SEBASTIÁN LÓPEZ, Santiago, Inventario artístico de Teruel y su provincia, Madrid, Ministerio de Educación y Ciencia, 1974, p. 51.
Enlaces de interés
- CABRÉ AGUILÓ, Juan, Catálogo artístico-monumental de la Provincia de Teruel, inédito [1909-1910], tomo II, lám. 64, fig 255, pp. 197-198. Disponible en: http://aleph.csic.es/imagenes/mad01/0010_CMTN/html/001475813_V02TF.html#page/196/mode/2up (Consulta: 26-VIII-2024).
- “Iglesia Santa María la Mayor, Alcorisa”, Bajo Aragón Matarraña es nuestro destino, web Grupo de Acción Local Bajo Aragón Matarraña. Disponible en: https://esnuestrodestino.es/municipios/alcorisa/lugares-destacados/iglesia-santa-maria-la-mayor (Consulta: 26-VIII-2024).







