Esta portada está localizada en el lado de la Epístola del templo parroquial de San Lorenzo. En un punto próximo a su monumental torre campanario.
Está estructurada en dos cuerpos separados por un gran entablamento. El cuerpo inferior está enmarcado por pilastras y dos interesantes figuras femeninas ‘serpenteantes’ y aladas. Éstas presentan el torso desnudo y sus extremidades inferiores han sido sustituidas por un motivo en espiral, que como una gran ‘voluta’ se enrosca alrededor de un elemento vegetal oval. En la decoración del intradós del arco de acceso se alternan cabezas de angelitos con motivos vegetales.
En el cuerpo superior se dispone un bajorrelieve alusivo a la Eucaristía, enmarcado por una orla cuadrada decorada con motivos vegetales y cabezas de angelitos. El protagonismo de la escena recae en la custodia, que marca el eje longitudinal de la composición. A ambos lados se disponen dos ángeles portantes arrodillados que visten amplios ropajes. El viril de la custodia, representado como un resalte circular, se enmarca por el sol u ostensorio, con sus característicos rayos, a su vez rodeados de un círculo definido por cuatro cabezas de angelitos.
En la escena se subraya la función propia de la custodia, en cuanto elemento en el que se expone la Hostia a la adoración de los fieles. Este tema adquiere además en este templo una lectura especial relacionada con el ‘misterio’ o milagro narrado a mediados del siglo XVIII por el Padre Faci, referido al suceso extraordinario que acaeció en 1475, cuando tras declararse un terrible incendio que arrasó el templo, quedaron indemnes las formas consagradas por intervención divina. Acontecimiento ‘milagroso’ que dio origen a la capilla del Misterio que acoge este templo parroquial. Sobre el relieve se dispone un frontón curvo partido, cuyos extremos se enrollan a modo de volutas.
Como remate y como un gran dosel, se dispone un elemento horizontal, sobresaliente, definido por tres elementos cóncavos, en forma de cuarto de esfera: dos cochas o veneras a los lados y un gran motivo vegetal en el centro. En este elemento se une su función decorativa con la protectora respecto a la portada que cobija.
Esta portada estuvo flanqueada por dos columnas salomónicas que servían como pedestal de sendas imágenes de santos. Hoy todavía se advierte su huella en los sillares sobre los que se dispusieron.







