Esta torre campanario está situada a los pies del templo, en el lado del evangelio (izquierdo mirando hacia el altar). Está estructurada en cuatro cuerpos. El primer cuerpo forma parte del volumen general de la iglesia, es de planta cuadrada y de piedra: se integra en el conjunto de la fachada. Los siguientes cuerpos son de ladrillo. Sus dimensiones disminuyen progresivamente, tanto en planta como en altura. El segundo es ochavado y los otros dos octogonales. Tanto el primero de estos cuerpos exentos como el siguiente (el de campanas) presentan un pequeño basamento. Las cuatro columnas que se disponen entre el segundo y el tercero sirven de elementos de conexión y refuerzan la verticalidad de la construcción. El cuarto cuerpo es de pequeñas dimensiones: tiene poca altura y una planta más reducida. Se muestra como basamento del chapitel piramidal que remata esta torre. En su extremo se dispone el característico binomio de cruz y bola de hierro.
En esta obra -como en otros campanarios barrocos bajoragonesas, como el de la iglesia parroquial de Valdealgorfa o el de la iglesia de Escolapios de Alcañiz- se perciben ecos o pervivencias de la arquitectura mudéjar, en especial por el uso decorativo del ladrillo: cruces en resalte y frisos de esquinillas.
Notas históricas
- Esta torre campanario se realizó en la década de los años treinta del siglo XVIII. Su fábrica es atribuida a Valero Catalán, en base a las semejanzas con otras torres campanario de las que sí que se conserva la documentación que confirma su autoría: la de Valdealgorfa y la de Torre de las Arcas [ver artículo de Jorge Martí, 2021]. También informa de la realización del chapitel de esta torre en torno a 1804.







