Esta impresionante torre -de alrededor de 60 metros de altura- sobresale del conjunto urbano de Mas de las Matas convirtiéndose en su elemento identificativo: su «tarjeta de presentación».
Está situada a los pies del templo parroquial, en el lado de la Epístola (derecho respecto al altar mayor). Su cuerpo inferior se realizó en piedra sillar y forma parte de la fachada principal. El resto de la torre se construyó en ladrillo. Varios motivos decorativos de piedra -como piramidiones, ménsulas, capiteles y cornisas- completan el conjunto.
Esta estructurada en cuatro cuerpos. El primero continúa la decoración de la fachada principal, por lo que únicamente está recorrido por sencillas pilastras que sustentan un entablamento liso. En los otros tres -realizados en ladrillo- se distingue entre un pequeño cuerpo que funciona como basamento y el volumen principal.
Los tres primeros cuerpos son de planta cuadrada y el cuarto, de planta octogonal. Remata el conjunto un airoso chapitel. Tiene forma bulbosa y es de planta octogonal. Está cubierto por tejas de cerámica vidriada policromas (blancas, amarillas y azules) formando dibujos y dispuestas como si de las escamas de un pez se tratase.
Esta torre está dotada de la característica «movilidad» del barroco, proporcionada por los diversos cambios en el perfil de los cuerpos subrayados por la línea de cornisas. El primer cuerpo del volumen exento tiene sus esquinas convexas, el siguiente, cóncavas y en el último se crean ocho lados convexos al unirse los propios laterales de la torre con las columnas dispuestas en las esquinas.
La esbeltez de esta obra la proporciona fundamentalmente la progresiva disminución del volumen de sus cuerpos y su grácil elemento de remate completado con bola, veleta y cruz de hierro forjado.
Tras los importantes desperfectos que sufrió esta torre durante la última guerra civil, tuvieron que llevarse a cabo trabajos de restauración. Fue objeto de una intervención específica a finales de los años ochenta y es llamativo el que en una visita pastoral realizada en 1788, sólo 27 años después de que finalizase su construcción, ya se describían problemas estructurales en ella. Se adjunta una imagen antigua de esta torre, anterior a los deterioros de la Guerra Civil, que se incluyó en una tarjeta postal de 1922, publicada en Fotografía etnológica…, 1987, como lámina número 6.
El conjunto de la iglesia parroquial y por tanto también esta torre fue declarada Bien de Interés Cultural el 5 de febrero de 2002.








