Población situada junto al río Martín, en la ladera septentrional de la Sierra de los Moros. El conjunto urbano se dispone sobre un cerro, desde su cima hasta el río. Esta buena situación estratégica favoreció su defensa. Del antiguo recinto amurallado se conservan en la actualidad tres accesos adaptados como capillas-portal dedicadas a los Santos Mártires (San Fabián y San Sebastián), a Santa Bárbara y a la Virgen del Pilar. Todas ellas son construcciones barrocas (siglo XVII-XVIII).
En la silueta del conjunto urbano sobresale el esbelto campanario de la iglesia parroquial de la Asunción, edificio también barroco que como las capillas anteriores ha sido objeto posteriormente de importantes reformas. En la misma plaza de la Iglesia se encuentra la casa de la Donjuana, edificio palaciego que conserva una interesante fachada renacentista. En un punto próximo se localiza la ermita o capilla de San Bartolomé, construida probablemente en el siglo XVI, aunque también reformada posteriormente.
Ya fuera del casco urbano, se ubican otras tres edificaciones religiosas: la ermita del Calvario, la ermita de la Virgen del Cantal y la ermita de San Pedro, junto a la famosa sima del mismo nombre.
El patrimonio monumental de Oliete está integrado también por interesantes ejemplos de arquitectura civil. Además de la ya mencionada casa de la Donjuana, en la población se conservan otras casas interesantes localizadas en sus principales vías, en especial, en la calle Mayor y en la calle Baja. Así mismo, Oliete posee construcciones pertenecientes al ámbito de la arquitectura industrial, como la mina El Pilar y las vinculadas al embalse de Cueva Foradada. Además de otras curiosas como un antiguo palomar, torre cuadrangular de importantes proporciones, en la actualidad abandonada y en mal estado de conservación, que da nombre al interesante yacimiento ibérico «El Palomar»,
