En esta tabla se representa a ambas santas. La figura que cobra más relevancia es la de Santa Apolonia, tanto por su posición adelantada respecto a la otra figura como por los tonos de su ropaje. En sus manos porta los atributos que aluden a su martirio: la tenaza y las muelas que le fueron extraídas. De ahí que haya sido elegida como santa protectora de los dentistas. Santa Apolonia vivió y sufrió martirio en el siglo III.
Santa Catalina de Siena -dominica que vivió en Siena, en el siglo XIV- viste los sobrios hábitos de la orden, túnica blanca y capa negra. Sujeta entre sus manos un corazón, elemento que hace referencia a su caridad y misticismo (estigmas). La corona de espinas que porta alude a la escena en que se le aparece Cristo con una corona similar.
Esta pintura presenta una composición muy similar a la de San Cosme y San Damián, en cuanto a la disposición de las dos figuras. Además comparten la viveza de sus colores, con el protagonismo del color rojo y verde, aunque en este caso se limita a la imagen de Santa Apolonia, ya que la de Santa Catalina se presenta lógicamente con los colores propios del hábito dominico.
Medidas
67 x 47 cm.







