San Pablo es el patrón de Foz-Calanda y antiguamente, en estas fechas, se celebraban las fiestas patronales.
Esta festividad consiste en un día de fiesta, en el que hay diversos actos a lo largo del día. Por la mañana se suele traer un parque infantil para los más pequeños. Al mediodía se realiza una comida de hermandad a la que acuden todos los vecinos. Para la tarde-noche, se encienden unas pequeñas hogueras para que la gente pueda hacer asada, la comisión reparte carne para asar previo pago de una cantidad simbólica; además de que muchos vecinos ya traen suelen traer más carne por cuenta propia. Tras la cena se prepara una hoguera más grande, con el fin de que la gente esté más a gusto en la calle debido al frío propio de estas fechas, y se celebra una verbena que dura hasta altas horas de la noche.
Antiguamente eran las fiestas patronales, pero al ser en enero, se decidieron mover a agosto para que así pueda asistir más gente y que el clima sea mucho más favorable.