Tras la salida en romería desde la plaza de la localidad, se llega al punto de encuentro (explanada de La Collada) donde se ofrece aguardiente a los asistentes.
Posteriormente se asciende a pie hasta la Punta del Santet, donde se ubica el peirón en honor a Abdón y Senén, teniendo allí lugar la eucaristía que finaliza con la bendición del término. Una vez finalizada la misma, se ofrece la ‘rolla o coqueta’ a todos los presentes para posteriormente celebrar una comida de hermandad en La Collada. Para terminar el día, y una vez concluida la comida, se disfruta de calmantada y juegos tradicionales, antes de regresar al pueblo.
Notas históricas y curiosas
- No se sabe con seguridad la fecha en que se inicia esta tradición, pero los más ancianos recuerdan oír hablar de ella a sus padres y abuelos. Gracias a ellos es por lo que se ha rescatado en su integridad. Se trata de una romería que nació de la devoción que la población cerollerana profesaba a los santos Abdón y Senén, deseando estar bajo su protección, edificando para ello el peirón de su nombre en la década 1760-1770, cuando fuertes tormentas de pedrisco durante siete años seguidos asolaron las cosechas de todo el término.
- El 29 de abril la mayoría de los masoveros y vecinos del pueblo se concentraban en la explanada de ‘la Collada’ para después subir en procesión hasta la ‘punta del Santet’, donde se encuentra el peirón, a 825 m de altitud y situado en la propiedad del Mas de Pau, centro geográfico de todas las masías.
- La concentración se desarrollaba bajo tres aspectos:
– religioso: romería, misa en honor a los mártires Abdón y Senén, y bendición de términos;
– de convivencia: momento apropiado para tratar temas afines a la comunidad como la reparación de caminos, tema de pastos, intercambio de productos, así como la relación personal entre los asistentes; también se disfruta de la ‘coqueta’ a los asistentes, consistente en una rolla de pan amasada cada año en una masía diferente con la harina que aportaban el resto de las masías;
– lúdico-festivo: el mejor ejemplo serían los juegos y baile que tenían lugar en la era de la masía después de la comida.
- Esta costumbre dejó de celebrarse como tal en el año 1924 por motivos de luto en la masía donde se ubicaba el lugar de reunión. Se sabe que en años posteriores se siguió visitando el peirón de los santos, pero de forma personal y aislada, hasta que en la guerra se destrozó la capilla con el peirón. Al trasladarse los habitantes de las masías a éste y otros municipios la tradición quedó finalmente en desuso y el lugar abandonado. La Asociación SERVA restableció esta romería en 1999, como ejemplo de recuperación de costumbres y actividades tradicionales relacionadas con el patrimonio cultural de nuestra localidad. Así, se restauró el lugar de encuentro y sus accesos, respetando el entorno natural y paisajístico, divulgando esta tradición con la participación de vecinos de La Cerollera.
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