Fiesta de Interés Turístico de Aragón desde 2017 y Bien de Interés Cultural desde 2024.
Tiene lugar el 28 de agosto y se celebra en conmemoración del Santísimo misterio ocurrido en 1475, cuando según la tradición «un incendio destruyó la iglesia excepto una partícula del Lignum Crucis. Tras el incendio, el párroco dejó a un niño de guardián de los restos, mientras él iba a recibir al párroco de La Ginebrosa. Entre tanto, tres hombres vestidos de blanco, a los que la tradición identifica como San Pedro, San Pablo y San Lorenzo, entraron en el templo sin que el niño lo pudiera evitar, rescatando Tres Formas Sagradas del incendio». La cofradía que se dedica a honrar el acontecimiento se forma el 23 de enero de 1612, perdurando hasta 1904. Antiguamente para esta fecha eran las fiestas mayores de la localidad, haciendo coincidirlas con el día 28, en conmemoración del Santísimo Misterio, teniendo el privilegio la localidad de Aguaviva, junto con Daroca, de poder sacar en procesión por sus calles los Corporales.
Hoy en día, para conmemorar este acontecimiento, toda la gente del pueblo se vuelca en la realización de vistosas alfombras, elaboradas antaño con pétalos de flores y hojas. Actualmente se realizan con serrín teñido de vivos colores, que cubren con cenefas y dibujos las calles principales por las que discurre la procesión. Estos dibujos suelen ir relacionados con el tema del Año Internacional que corresponda. Esta actividad es organizada y desarrollada por la Asociación Cultural Caliu, y enmarcada dentro de su Semana Cultural (que cuenta, además de con este acto, con conferencias, exposiciones, películas, cena de hermandad). La Asociación se encarga de organizar y coordinar, teñir el serrín, mientras que los dibujos son responsabilidad de Manuel Valencia. Toda la población participa a la hora de dibujar las plantillas en las calles, actividad que comienza el día anterior, en el que se prepara chocolatada y rosconetes. Al día siguiente se madruga para poner el serrín de colores en sus dibujos y que las alfombras estén listas en un tiempo record, pues la elaboración termina alrededor de las diez de la mañana. La peculiaridad de estas alfombras, aparte de su enorme belleza y colorido, es su carácter efímero, pues una vez terminadas, apenas pueden verse y contemplarse durante dos o tres horas, tiempo en el que una vez terminada la celebración de la santa misa (que tiene lugar a la una del mediodía), la procesión del Santísimo Misterio que comienza seguidamente (hacía las dos de la tarde) discurre por encima del kilómetro de alfombras y se deshacen a su paso.
El pueblo de Aguaviva se siente muy orgulloso de este día pues se trata de una fiesta en la que todo el pueblo participa; no sería posible de otra manera. Para celebrar la hermandad, la fiesta termina con una ronda jotera por la noche.
La tradición de alfombrar las calles de Aguaviva dejó de hacerse en 1970, hasta esa fecha la decoración se hacía con hojas de chopo y en los últimos años con hojas de chopo y serrín. Posteriormente, en 1989, la asociación cultural Caliu volvió a retomar la costumbre del alfombrado.
Enlace de interés: Capilla del Misterio, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.
Enlace de interés: Ayuntamiento de Aguaviva.
Enlace de interés: Comarca del Bajo Aragón-Aguaviva.







