El acto más sobresaliente de estas fiestas -que en la actualidad se celebran conjuntamente- tiene como protagonista a la gran hoguera que se quema en la plaza de la localidad: ‘la tronca’, con la que, según la tradición, se logra alejar definitivamente al invierno.
Estas fiestas se celebran el fin de semana más próximo al 29 de enero, festividad de San Valero. Se inician el viernes al mediodía con el tradicional volteo de campanas y disparo de cohetes. Al final de la tarde se enciende la hoguera por parte de los quintos. El encendido se ameniza con música de gaiteros o charanga. Por la noche, tras la cena preparada también por los quintos, se programa una sesión de baile con orquesta.
El sábado por la mañana se celebra la procesión del Pan Bendito. A continuación, la misa solemne en honor a San Valero. Una vez finalizada, sale la procesión -con las imágenes de San Valero y San Antón- desde el templo parroquial y recorre las calles del centro de la población. Por la tarde se organizan diversas actividades, como el concurso de guiñote. Y por la noche vuelve a programarse baile con orquesta.
El domingo por la mañana se celebra la misa en honor a San Antón. Por la tarde se oferta alguna actividad lúdica (actuación de un grupo de música o de teatro, concurso…). Y por la noche y como colofón de las fiestas se vuelve a disfrutar de baile con orquesta.
Notas históricas y curiosas
- Antiguamente, la celebración se hacía en días separados. Las dos estaban organizadas por los quintos. Para San Antón se quemaba un gran olivo, «la tronca», además de abundante leña que proporcionaban las casas. Desde la medianoche hasta la hora del rosario de la aurora, se cantaba alrededor de la hoguera La cadena de oro, romance compuesto por trescientas coplas, y llamado así porque la idea del último verso servía para comenzar el siguiente.
- El propio día de San Antón, 17 de enero, se bendecían los animales, llevando las caballerías a dar tres vueltas a la cruz de la iglesia para que el santo las protegiera. Seguidamente se depositaba una limosna en la bandeja de plata que había en la misma plaza.
- En la víspera de San Valero se cantaban las Completas y a continuación se celebraba la procesión por la calle Padre Faci, Rocas, Plaza, Desamparados, Arbellones, plaza de San Antonio e Iglesia. El orden de las procesiones era el siguiente: los hombres, delante, a ambos lados de la calle y en medio el sacristán con la cruz seguido de la peana de los santos, el cura con dos monaguillos, después los componentes del Ayuntamiento, otro grupo de hombres a ambos lados y finalmente las mujeres, igualmente en dos filas. Las mozas eran las encargadas de preparar la masa para las tartas que se bendecían en la misa solemne de San Valero y distribuían entre los asistentes pequeñas porciones del denominado pa beneït (pan bendito). Antes de la hora del almuerzo, era tradicional visitar la casa de todas las mozas y cantar les albades. Los mozos y su acompañamiento musical eran obsequiados con bebidas y con la tradicional coqueta, cuando cantaban Baixa les coquetes i lo vi calen que sino les baixes no mon anirem. Por la tarde, y ya celebrada la misa, comenzaban los actos profanos que consistían en bailes públicos en la Plaza Mayor, amenizados con gaita y tambor. Las parejas sueltas concursaban en la cercavila que, presidida por las autoridades, concedía a la mejor pareja el premio de un pollo y una mata de albahaca suspendidos en una barra.
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