Macizo montañoso calcáreo, de relieve complejo y abrupto, que sirve de unión entre la cordillera Ibérica y la sierra Costero-Catalana, lo que le dota de una gran diversidad tanto de fauna como de flora. Los procesos de karstificación tienen un gran protagonismo en este macizo y son los responsables últimos de su relieve escarpado. Los ríos que lo surcan han tallado profundos valles en cuyas laderas podemos encontrar desde potentes estratos rocosos, hasta aguzadas rocas que dotan de especial singularidad a este paisaje.
El entorno hoy está cubierto de una espesa masa forestal, donde abunda el pino carrasco, el pino laricio o negral y la encina. En las zonas más altas esta masa forestal de carácter mediterráneo se ve sustituida por otra especie de carácter más centroeuropeo como es el pino silvestre o pino rojo.
La presencia humana se ha visto limitada por el relieve tan abrupto aquí presente. Los aprovechamiento agrícolas sólo se han podido dar en las partes altas de las muelas y en el fondo de los valles, ya que las laderas escarpadas no han permitido otro aprovechamiento que no fuera el forestal. Esto último ha favorecido históricamente la presencia de un bosque estable y maduro que ha venido siendo aprovechado desde tiempos inmemoriales y que forma parte de este paisaje.
Unidad Principal de Paisaje LIC.
Enlace de interés: Gobierno de Aragón. Zona de Especial Conservación (ZEC) Puertos de Beceit







