La ermita de San Cristóbal sobresale en la amplia llanura de la meseta calaceitana. Está construida sobre un pequeño macizo fácilmente identificable desde muchos kilómetros a la redonda, ya que posee una singular figura en donde destacan tres altos, sobre uno de los cuales (el central) se alza la ermita que le da nombre. Desde aquí se aprecia una excepcional visión del territorio comarcal, siendo un punto idóneo para realizar una interpretación del paisaje que le rodea.
La mayor parte de la superficie de este monte de propiedad municipal fue objeto de repoblación forestal a finales de los años sesenta, destacando como consecuencia hoy en día un extenso pinar de pino carrasco que cubre las llanuras y laderas de esta colina. También destaca este espacio por su riqueza histórica ya que se encuentra un despoblado íbero con la mencionada ermita del siglo XVII y sus capillas. Igualmente posee un interesante valor medioambiental ya que existe en su parte más alta un pequeño recreativo, así como una senda que une a través del pinar la distancia existente entre la ermita y el pueblo de Calaceite. Es un lugar ampliamente visitado y muy apreciado por los calaceitanos, que celebran anualmente la romería de San Cristóbal.
Enlace de interés: La ermita de San Cristóbal, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA



