En las inmediaciones del núcleo de La Portellada se encuentra una pequeña muela cubierta por un espeso pinar, sobre la que se sitúa la ermita de Sant Pere Mártir. Con sus 730 metros de altitud, se convierte en un mirador de primer orden, tal como lo atestigua el hecho de que se sitúe sobre esta muela un vértice geodésico de primer orden. Las vistas sobre el valle del río Tastavins y el cercano macizo de los Puertos de Beceite son espectaculares, avistándose numerosas poblaciones del entorno como La Fresneda, Torre del Compte, Calaceite… Este es uno de los lugares más privilegiados para obtener una detallada información del paisaje comarcal.
A este lugar acuden tradicionalmente los vecinos de La Portellada en la festividad de San Pedro Mártir el 29 de Abril, para bendecir el término, ya que es el cerro del municipio desde donde se divisan todas las partidas del mismo. Allí se encuentra una pequeña hornacina con la imagen del santo.







