La red de vales y barrancos del término municipal de Calaceite vierten a los ríos Matarraña y Algars. En el primero de ellos confluyen vales más bien amplias y aun cultivadas. Este es el caso de la val de Vilanova, la val Trobada y la val de Mazaleón. Sin embargo hay un barranco que ejerce de límite en el sector suroeste del término y que proviene del vecino término de Cretas: es el barranco del Calapatá. Por este barranco discurre agua en algunos momentos del año, aunque cada vez menos debido a la escasez de precipitaciones y al aprovechamiento agrícola de sus aguas. Numerosas norias se encuentran a lo largo de su cauce, ya que el nivel de las aguas freáticas se encuentra muy cercano de la superficie. Este barranco posee lugares pintorescos, de un interesante valor paisajístico, comenzando por la Font de la Bernarda, continuando por el antaño importante Mas del Abogat y su enorme carrasca, y concluyendo en la desembocadura en el Matarraña al pie del Molí d´Arnal.
A lo largo de muchos de sus tramos la vegetación se torna densa y abundante, encontrando extensos pinares, y numerosas carrascas y quejigos, acompañadas de un sotobosque en donde destaca el madroño y en ocasiones el brezo.
En el Calapatá vierten a su vez otras vales y barrancos menores, destacando el llamado de Santa Ana por la singularidad del paraje, que en su cabecera acoge la ermita del mismo nombre. A esta ermita se va un día al año en romería. Las cuadrillas de amigos se reúnen bajo la sombra de las grandes carrascas que allí se encuentran y se refrescan en la fuente cercana que mana de forma continua.







