Este paso se incorporó a la Semana Santa alcañizana el 30 de marzo de 1947. Se adquirió para incluirlo en la procesión del Domingo de Ramos, en sustitución del que tuvo la ciudad hasta el año 1936. Lo realizó el taller «Arte Cristiano» de Olot, tal como confirma la marca que conserva (ver imagen). En él se representa la conocida escena de la Entrada triunfal de Jesús en Jerusalén a lomos de un burro, lo que hizo que muy pronto en Alcañiz se le llamase a este paso la Burreta. Con este mismo nombre se le conoce en otras poblaciones, también con el de «borriquita», «borriquilla» o «borriquillo», siempre haciendo relación al tamaño pequeño del animal, tal como se describe en la mayor parte de los textos evangélicos que narran este episodio en la vida de Jesús.
Las figuras centrales están acompañadas de otras tres (una de ellas es un grupo formado por una mujer y un niño) que representan al pueblo que le aclama. Para darle mayor dinamismo a la escena representada, las figuras se disponen alrededor de Jesús, dirigiéndole sus miradas. Sus gestos son expresivos y espontáneos. Tanto estas figuras como la del burro se presentan en movimiento. Sin embargo Jesús se muestra sereno, con una mirada reflexiva y un gesto estático que le aporta dignidad. Todos los personajes visten túnicas y mantos de colores pastel (a excepción del manto rojizo de Jesús). Este colorido está asociado a estados de ánimo dominados por el optimismo, serenidad e inocencia. Este ambiente alegre será sustituido por los colores oscuros de las escenas y pasos procesionales de la Pasión que dominarán en la Semana Santa a partir del Lunes Santo.
Este paso se saca en la procesión del Domingo de Ramos, en la del Vía Crucis o del Encuentro (Martes Santo) y en la del Santo Entierro (Sábado Santo). Actualmente puede contemplarse durante todo el año en el interior de Santa María, en la zona del extremo de la nave del crucero del templo, junto a la puerta de acceso a la torre gótica. Le acompaña el paso de la Oración en el Huerto, propiedad también de la cofradía del Santo Entierro. Para adaptarlo a la procesión, a la figura de Jesús se le añade una palma. Ramos de laurel y olivo frescos se distribuyen entre el resto de las figuras y la base del paso.
En este día festivo, la bendición de los ramos y la procesión marcan el inicio de la Semana Santa. Es el preámbulo de la conmemoración de la Pasión, por ello en el Evangelio de ese día se avanza la Pasión de Cristo y se lee completa la narración de la misma. La Parroquia participa en la procesión a través de su máximo representante en la ciudad, el párroco de Santa María la Mayor, que tal como establece y detalla la Conferencia Episcopal utiliza el color rojo en sus vestidura litúrgicas. El Domingo de Ramos es una fiesta de celebración importante dentro del calendario litúrgico cuya esencia se encuentra en los Evangelios: Mc 11, 1-10. Bendito el que viene en nombre del Señor.
La procesión sale desde Santa María la Mayor, tras la bendición de los ramos. La organiza la cofradía del Santo Entierro: su bandera marca el inicio de la comitiva y sus representantes -prior y mayordomos la cierran. Cuenta con la colaboración de la Parroquia y la participación de la Corporación Municipal. Acompaña a la procesión la banda de música. Tiene un recorrido circular: plaza de España, Subida del Teatro, calle Blasco, calle Alejandre y de nuevo plaza de España. Finaliza en Santa María, donde se celebra la Eucaristía. Es tradicional la participación en ella de niños acompañados por sus familiares portando palmas, ramas de laurel o de olivo. En ella tiene una posición relevante la Corporación municipal que antes del acto religioso hace el recorrido desde el ayuntamiento a la iglesia parroquial de acuerdo a lo que marca el protocolo: salida desde la puerta del consistorio anunciado por la música de clarines. Desfilan en dos líneas acompañados de los maceros, alguacilillos y clarineros, precedidos por el portante de la bandera que habitualmente es el miembro más joven de la Corporación. La comitiva se dirige hacia el templo parroquial. El alcalde porta su símbolo de autoridad, el bastón o vara de mando. Todos ellos lucen las tradicionales bandas con las barras de Aragón y el escudo de Alcañiz bordado sobre ellas. Hasta hace unas décadas llevaban en esta procesión unas largas palmas. Ahora llevan unos pequeños ramos de laurel bendecidos.
Documentos de interés
- Es interesante la noticia recogida en el Anuario Parroquial de Alcañiz de 1948 (pp. 21-22) sobre la adquisición de este paso que ha recorrido ininterrumpidamente las calles de Alcañiz todos los Domingos de Ramos desde el año 1947. Al repasar las actividades impulsadas desde la Parroquia durante el año anterior, recoge la adquisición de esta obra y precisa lo acontecido el día 30 de marzo: «Domingo de Ramos. Gran asistencia en el Templo. Bosque de palmeras cimbreantes que aportan las Autoridades que asisten en corporación y de ramos de olivo y laurel que levantan en alto la multitud incontable de chiquillos que admiran y sondean al nuevo Paso. Ciertamente que la Cofradía del Santo Entierro ha hecho un grande esfuerzo para sacar las diez mil pesetas que ha costado… pero ahí está la ‘Burreta’ como lo llaman los chiquillos y, ¡qué hermoso es el paso de La Entrada de Jerusalén! Gran éxito fue poner ruedas en el Paso… Los chiquillos no se separaron en todo el día de su Paso…» (Se adjuntan dos imágenes de este anuario, su cubierta y la página en la que se incluyó una fotografía del paso). En cuanto al paso anterior a la Guerra Civil, aporta datos valiosos el semanario gráfico La Voz de Alcañiz, en su número extraordinario de 25 de marzo de 1929. En él se da la noticia de su presentación en Alcañiz: “Con muchísimo tiempo de anticipación, una numerosa multitud, compuesta de toda clase de personas, esperaba por la mañana la salida de la procesión que iba a revestir, el presente año, especial suntuosidad. Todas las conversaciones giraban a cerca de los nuevos pasos. (…) Sin duda ninguna que ha gustado mucho y hasta ha sido calificado, por unánime consentimiento, con el simpático nombre de ‘El paso de la burreta’. Después de la bendición solemne, se organizó la procesión formada por dos larguísimas filas, todos con vistosos ramos de olivo o de laurel, en medio de las cuales iba el hermosísimo paso de la Entrada de Jesucristo en Jerusalén; a continuación el Cabildo parroquial y el Excmo. Ayuntamiento llevando flamantes palmas. Recorrió la plaza de la Constitución ofreciendo un aspecto atractivo y vistoso”. La importancia de esta noticia se acrecienta al ir acompañada de una fotografía del paso (se adjunta en esta ficha), en la que vemos una única figura de Jesús montado en la Burreta.
- En los libros de actas del Ayuntamiento del siglo XIX constan reiterados encargos de las palmas que utilizaban los miembros de la Corporación el Domingo de Ramos. Estos documentos confirman la antigüedad de la utilización de éstas por parte de los miembros del Ayuntamiento. Entre ellos se encuentra el acuerdo municipal del 15 de febrero de 1853, en el que se especifica que el encargo de las palmas para el Domingo de Ramos «se hace a la vez que las del Cabildo, para economizar» y «a través del canónigo magistral de Tortosa». Archivo Municipal de Alcañiz, AMAL, libro de actas del Ayuntamiento Pleno, 1856-1860, sig. 6980-1 (Alcañiz, 15-II-1853).
Curiosidades
- Para facilitar su traslado, la peana de este paso procesional se apoya sobre ruedas. Es uno de los dos pasos de la Semana Santa alcañizana -junto al de La oración en el huerto– que utilizan este sistema. Lo llevan tres personas por cada lado, más una en el frente para dirigirla.
- Tradicionalmente, las palmas y ramos que se habían bendecido se colocaban, tras la procesión, en los balcones. La Iglesia anima a conservarlos en casa como recuerdo de la victoria de Jesús ante la muerte.
- También era tradicional estrenar ropa el Domingo de Ramos, dando lugar a dichos populares como ‘el que no estrena el Domingo de Ramos, no tiene pies ni manos».
- El domingo de Ramos de 1952, a la una de la tarde, una vistosa comitiva presidida por José María Maldonado, montando un airoso corcel y vestido a la usanza de los lacayos del siglo XV, hizo el pregón de la Semana Santa por las calles de la ciudad. El pregón fue escrito por José de Luna, juez de Primera Instancia de Alcañiz y posteriormente magistrado presidente de la Sala de lo Civil de la Audiencia Territorial de Zaragoza (noticia aparecida en el Anuario Parroquial de Alcañiz de 1967). Fue una representación única: no se repitió ningún otro año. José Gil Gil, recoge en su publicación sobre la Semana Santa alcañizana una fotografía de este singular del Archivo Gracia-Jarque (p. 154).
Enlaces de interés
- Procesión de la Burreta – Domingo de Ramos, Catálogo de Fiestas y Tradiciones, CAMCBA
- Procesión del Encuentro – Martes Santo, Catálogo de Fiestas y Tradiciones, CAMCBA.
- Procesión del Santo Entierro – Sábado Santo, Catálogo de Fiestas y Tradiciones, CAMCBA.
- Narración de La entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. Ángel Gutiérrez Sanz. Web Religión Digital











