(José Gil, 2024)
La hermandad del Santo Entierro comenzó su andadura hace muchos años haciéndose cargo entre otras cosas de la procesión del Vía Crucis.
El desfile procesional comienza con la bandera de color negro del Santo Entierro pintada y bordada hace muchos años por las madres Dominicas. Es el principio. Como un símbolo. Comienzo sin lujos. Pobre, austera y vieja para ser el principio.
Detrás, las ‘banderetas’. Palos con lonas pintadas en forma de estandarte. En ellas está representada cada una de las estaciones de la Pasión. Una composición sin rigidez, una tras otra, esperando que les corresponda detenerse para rezar su estación.
Junto a ellas, los faroles. Luz pobre. Son pequeños y poco pesados. Son para niños. Van serios. Son protagonistas.
Una estación más, hasta catorce que están marcados en las paredes de las casas con números romanos. La ‘bandereta’ correspondiente está parada con su correspondiente farol. Llega el sacerdote y reza la estación.
Se escuchan los tambores de una banda de niños. No podría ser de otra manera. Es su procesión, en la que ya están comprometidos.
Curiosamente observamos el paso acompasado de las Sibilas, que es como juntar ambos pies en cada paso a un lado y otro de una forma amplia. ¡Qué candidez! Tiene todo el toque femenino de unas niñas que representan a aquellas Sibilas de la antigüedad: de Persia, de Cumas, de Delfos, de Samos, de Libia, de Frigia, de Tiburtina, de Demófila, del Helesponto y de Eritrea. La reina de Saba, con dos sirvientas, va en medio como ordenando a sus acompañantes.
El Antiguo Testamento con personajes bíblicos: Abraham cuida el niño pequeño como si se fuera a escapar. Moisés, con las tablas de la Ley. David. con el arpa. Y el Sumo Sacerdote.
La Samaritana. ¿Quién es? Va como distraída en su papel, sin saber posiblemente por qué está ahí.
Hebreos con sus túnicas y cintas formando un cruce a la altura de las sienes.
Romanos. Aquí llamados ‘judíos’ posiblemente por identificarlos con el pueblo judío que condenó a Jesús. Sus armaduras brillan en la noche.
El niño Nazareno escoltado por dos niños romanos.
La Oración del Huerto. Jesús orando mientras un ángel porta el Cáliz de la Pasión.
Pasa Jesús Nazareno. No hay palabras.
4ª estación
Nos detenemos en la plaza del encuentro. Esperamos poco tiempo.
Llega la Virgen. Dolor en su corazón.
Un encuentro sólo de miradas. Es suficiente. La costumbre es rezar.
Este encuentro, ¿sirvió de mutuo consuelo o causó mayor dolor en ambos?
Se reza la estación y escuchamos una jota.
Después continúa la procesión hacia la iglesia Mayor completando cada una de las estaciones que faltan.
Cierra el desfile la Verónica con el manto al viento como si caminara deprisa.
Noticias históricas de la procesión del Encuentro
- Inicialmente la procesión del Encuentro la organizaban los franciscanos, quienes contribuyeron muchísimo a la difusión de esta devoción en nuestra ciudad. Ya salía en el año 1799. Esta procesión del Vía Crucis se celebraba al atardecer del Martes Santo en el montecillo cercano a su convento donde estaban las 14 estaciones del Calvario. En la estación 12 -que era la específica de los franciscanos- se encontraba la ermita del Monte Calvario que fue destruida por los franceses a principios del siglo XIX por servir de refugio a las tropas españolas. Tras la salida de los franceses, se intentó reconstruir. Las obras se iniciaron en 1819 pero los cambios políticos de 1820 interrumpieron los trabajos y la ermita no se llegó a concluir, sí que se recuperó la procesión. Tras la primera guerra carlista y, fundamentalmente, por la exclaustración general que afectó a los franciscanos alcañizanos (1835-1836), la cofradía de la orden tercera se disolvió. Finalizada la guerra civil, los pocos cofrades que quedaban en 1844 se reunieron e impulsaron de nuevo la procesión pero ante sus patentes limitaciones decidieron en 1857 que se hicieran cargo de ella la cofradía del Santo Entierro, responsabilidad que ha asumido hasta la actualidad (el libro 2º de la Cofradía del Santo Entierro hace referencia a estos hechos).
- Cuando la Orden Tercera realizaba la procesión en el Calvario, al anochecer del Lunes Santo bajaban la imagen de la Dolorosa desde la capilla donde se veneraba en el Calvario a la iglesia de San Francisco. El Martes Santo se iba procesionalmente desde este templo con la imagen de la Virgen hasta su Capilla. En la cuarta estación que coincidía con la Cuarta Estación se verificaba el Encuentro al aire libre. Pudo ocurrir que al incrementarse el número de participantes y para darle un mayor realce, se decidiese hacer un recorrido más amplio para que pudiese ser vista en más lugares. La procesión tendría su salida en San Francisco y el Encuentro se produciría en la plaza Mayor, lo que tendría relación con la inscripción de la fachada del Ayuntamiento relacionada con la Cuarta Estación.
- Al desaparecer los religiosos franciscanos y hacerse cargo la cofradía del Santo Entierro (1857), con la participación de la Colegial, se modificó su organización. Desde aquel año todas las procesiones salían de la iglesia de Santa María. El Lunes Santo se llevaba la imagen de la Virgen a la iglesia de San Francisco, donde al día siguiente se celebraba la ceremonia del Encuentro. La Virgen iba acompañada por los niños de Alcañiz rezando el Rosario y Letanías, con el “Ora pro nobis”, del que deriva el nombre de esta procesión del “Bis-Bis”. En año 1955 la Junta Suprema acordó que la procesión del Vía Crucis recorriera solamente la mitad de la población (hasta entonces recorría toda la población y duraba cuatro horas), yendo un año por la parte del arrabal y otro por la de la ciudad, produciéndose el Encuentro en el portal del Loreto y en la plaza de los Almudines, respectivamente. Si la procesión iba por ‘arriba’, salía de San Francisco y si recorría la parte baja lo hacía desde la iglesia del convento de las Dominicas.
- En 1956 se incluyeron en la procesión del Bis-Bis los llamados «infantes de la Virgen del Encuentro», vestidos con su túnica azul y golilla blanca. En 1972 se acordó suprimir esta procesión del Bis-bis” .
- En el Libro de actas del capítulo de la cofradía del Santo Entierro 1970-2019, en la correspondiente a la sesión del 6 de enero de 2012 se acuerdan «las mejoras para la procesión del Martes Santo». Cuando la procesión vaya ‘por abajo’ al llegar a la plaza de España, en lugar de subir directamente a la iglesia, se recorrerá la calle Alejandre, plaza Mendizábal y calle Blasco. Además al final, cuando llegue a la plaza, «a semejanza de las hermandades del Nazareno y Silencio, la banda realizará un homenaje a las imágenes principales de la procesión, Virgen y Nazareno, estando toda la procesión formada en la subida a la Iglesia».
- En 2017 se canta una jota por primera vez en el acto del Encuentro.
Enlaces de interés
- Entrada de Jesús en Jerusalén – La Burreta, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.
- Nazareno de la cofradía del Santo Entierro, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.
- Dolorosa de la cofradía del Santo Entierro, Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.
- Verónica de la cofradía del Santo Entierro. Catálogo Artístico y Monumental, CAMCBA.



















