Esta imagen es la más antigua de todas las de la Semana Santa alcañizana. Se sacó en procesión por primera vez en 1940. Es propiedad de la cofradía del Santo Entierro. Sale en la procesión del Encuentro (Martes Santo) y en la del Santo Entierro (Sábado Santo).
Protagoniza junto a la Dolorosa la procesión del Encuentro o del Vía Crucis. Inicialmente la organizaban los franciscanos. Fue en 1857 cuando la Cofradía del Santo Entierro se hizo cargo de ella, sumando con ello la participación que tuvo desde sus orígenes en la Semana Santa organizando el Pregón, la procesión del Santo Entierro y el acto del Descendimiento.
Se encargó con urgencia para poner en marcha de nuevo la Semana Santa tras la Guerra Civil. Una comisión se dirigió a Valencia para confirmar el encargo que posibilitó que participase por primera vez en la Semana Santa de 1940. Inicialmente la peana era muy sencilla, con la imagen del Nazareno en el centro. Sólo los sencillos faroles de sus cuatro esquinas la complementaban. En 2009 se hizo una peana o base más amplia de tal modo que al incrementarse su peso tuvo que aumentarse el número de portantes: de 4 a 10. Esta ampliación posibilita el que se adorne con abundantes flores variadas, en su mayoría claveles, de colores morados y rojos. Cuatro faroles de cristal la iluminan en la tarde-noche del Martes Santo.
Es un paso de una única figura: Jesús Nazareno. Representa el momento en que Jesús va camino del Calvario con la cruz a cuestas. Es una imagen de vestir: realizada con una base o estructura interior que se cubre con textiles. La parte escultórica -realizada en madera- se limita a la cabeza y las manos. Viste túnica de terciopelo morado con amplias mangas rematadas con bordados dorados. Un cíngulo amarillo-dorado ciñe la túnica a la cintura. Esta indumentaria también se renovó el año 2009. (Se adjuntan dos fotos en color de 2007 y una en blanco y negro del Anuario Parroquial de Alcañiz de 1967 para observar los cambios en la peana y en la indumentaria que tiene importancia al tratarse de una imagen de vestir.)
Documentación
En el libro segundo de la Cofradía del Santo Entierro se refieren las últimas décadas complicadas de los franciscanos en Alcañiz y cómo influyó en el desarrollo de la procesión del Vía Crucis hasta que asumió su organización esta cofradía en 1857. A esta documentación se hace referencia en el libro de José Gil de la Semana Santa (pp. 174-176) y también se recogen en las Notas de Jesús Jaime (conferencia de 2008). Ambos trabajos se referencian en la bibliografía.
Curiosidades
- El semanario gráfico La Voz de Alcañiz, en su número extraordinario de 25 de marzo de 1929 hace referencia a la procesión del Martes Santo: «A las cinco de la tarde se reza el Vía-Crucis por las calles de la ciudad, comenzando con una plática en la excolegial. Esta procesión se compone de varios y hermosos pasos, que representan algún pasaje de la Pasión y son transportados en andas por hombres vestidos con túnicas negras. Diferentes grupos de personajes bíblicos, soldados romanos, sibilas y pueblo judío, dan brillantez a este piadoso acto del Vía-Crucis. En la iglesia de S. Francisco tiene lugar la hermosa escena del encuentro de María con su amadísimo Hijo Jesús Nazareno. Al terminar la procesión del Vía-Crucis hay sermón en la Parroquia».
- Para el encargo de esta imagen, se creó una comisión que se trasladó a Valencia en 1940 integrada por Manuel Gimeno y Joaquín Bardavío Revuelta aporta información el Anuario Parroquial de 1967 (cuando en el repaso que hace de la Semana Santa desde el año 1938 hace referencia a lo acontecido en 1940): «Los señores Gimeno y Bardavío dan cuenta del viaje realizado a Valencia, diciendo que solo providencialmente han podido tener éxito, adquiriendo la figura de Jesús Nazareno, tallado en madera desde la cintura a la cabeza y manos, en el taller del célebre escultor D. Antonio Panach. Manifiestan que el citado escultor les dio seguridades a los comisionados de que sería una obra digna para la ciudad de Alcañiz, prometiendo terminar su trabajo el día 15 de Marzo. Siguen manifestando que para la traída del mismo se habrían aprovechado de un camión cuyo propietario D. Pedro del Río se había ofrecido complacerles por tratarse de un asunto religioso».
- En la Semana Santa de 1940 salieron las procesiones del Vía Crucis sin el “encuentro”; los tambores sin túnica pero presididos por la Junta y leyendo el pregón mosén Joaquín Buñuel; la procesión de la Soledad con la Virgen Dolorosa y el paso nuevo de Jesús Nazareno; sibilas y figuras bíblicas; cerrando las procesiones el Clero y Ayuntamiento. Se hicieron las típicas tortas y también se hizo la procesión de Pascua de Resurrección con el Encuentro Glorioso en la plaza de España.
- En el Libro de actas del capítulo de la cofradía del Santo Entierro 1970-2019 se recoge el acuerdo del encargo de la nueva peana (en la correspondiente a la sesión celebrada el 6 de enero de 2008): «la ampliación sería en proporciones idénticas a la peana de la Virgen de los Dolores que procesiona el Sábado Santo».
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